
Con más de tres décadas de trayectoria, recorrió decenas de países para poder relatar las hazañas de los deportistas argentinos en el mundo. Se convirtió en una de las más grandes voces del fútbol internacional al trabajar 12 años para ESPN y ahora es el relator principal de Fox Sports.
A su vez, es mundialmente conocido por ser un gran jugador de handball, respaldado por un amplio palmarés en diferentes competiciones nacionales e internacionales. Y llegó a tener un programa propio con 19 años al aire hasta el momento.
Se te conoce por tu polifuncionalidad al ser relator deportivo, periodista, jugar y tener tu programa de handball. ¿Cuál fue tu primer paso en el mundo del deporte?
Todo empieza a través del handball, como jugador muy chico en infantiles en los 80´, en las inferiores de River. A partir de ahí empezó una carrera mucho más amateur de lo que uno puede imaginar, siempre vinculado al deporte de manera recreativa. Soy apasionado del fútbol de chiquito también, pero el handball entró en mi vida a los 11 años y nunca más salió.
Eso también me lleva a empezar a experimentar ya de muy pibe, a los 15 o 16 años hacía la revista del handball de River con otros chicos de esa categoría y esa fue mi primera experimentación periodística, más allá de que eran fotocopias de papel hechas a mano. Era todo muy rudimentario, pero fue mi primera búsqueda periodística también vinculada a este deporte.
¿Cómo pasaste de trabajar en medios independientes a ser el relator en estos medios masivos?
Yo me busqué la oportunidad, en 2011 el handball argentino tenía su gran oportunidad de ser olímpico, me acuerdo que hice un esfuerzo descomunal juntando plata y consiguiendo sponsors para viajar a México. En la zona mixta me lo encuentro a Miguel Simón, que me dice: “Che, muy buen laburo, la verdad que quedé impresionado. Bueno, estemos en contacto”.
Y después, cuando al año siguiente ESPN decide comprar los derechos de los Juegos Olímpicos, le dicen a él: “Bueno Miguel, vos relatás el básquet, fútbol y handball”. Miguel, generoso y esto lo pinta de cuerpo entero, le dijo al gerente: “No, no, el handball yo tengo uno que lo va a hacer. Conozco un loco que de esto sabe”. Me llamó por teléfono y me dice: “Che, Hernán, ¿vas a ir a Londres?, ¿Te animás a relatar para ir ESPN?”. Bueno, imagínate, yo estaba que casi me caigo, pero eso también tiene que ver con esa inversión de juntar las monedas, de conseguir los sponsors, de remar, de hacerse bien de abajo. Si yo no hubiera invertido para ir a México ese día, andá a saber qué estaría haciendo hoy en mi vida.
Tenés más de una década de experiencia relatando partidos, ¿eso hizo que desarrolles alguna manera especial de prepararte para transmitir cada partido?
Para cada partido estudio demasiado, por demás. A veces mis hijos me dicen: “Pá, ¿qué más tenés que estudiar de eso?”. Es como que no entienden por qué le dedico tanto tiempo.
Justamente tiene que ver con la escuela Miguel Simón, no soy un relator guitarrero, no soy un relator que va y lo saca de taquito de oficio. Me encanta estar dateado, agregar valor más allá de que el televidente le pueda dar valor o no. Cuanto más conozco de lo que estoy hablando, más seguro me siento y más fluido sale.
Vivimos en una época en la cual la gente puede llegar a tener comentarios muy crueles en las redes sociales, ¿cómo llevas el aspecto psicológico del trabajo?
Me acuerdo que el primer año que pasé a Fox, ir a laburar un partido de Boca y de River, eso tenía un voltaje brutal. Me acuerdo que los primeros días fueron duros, era levantarme, abrir Instagram y tener 500 personas insultándote, algunos invitándote a pelear, otros amenazándote de muerte. Al principio dije: “No me quiere nadie”.
Me acuerdo que lo fui a ver al gerente de producción de ESPN y me dice: “Acá hay un solo problema, que estés mirando Twitter. Dale para adelante, es lo que tenés que hacer. Sos un canal argentino, relatando un equipo argentino. Apagá Twitter, no mires más nada”. Y a partir de ahí me cambió la mirada, la perspectiva.
¿Cómo afectó la llegada de las plataformas digitales a tu trabajo cómo relator deportivo?
En lo que tiene que ver con el handball, fui pionero en este sentido porque empecé a experimentar con plataformas que de hecho ya no existen. Había una que se llamaba Ustream que me permitió, mientras yo hacía mi programa de radio, hacer esa transmisión y mostrar a los entrevistados que salían desde Europa. Empecé a jugar con todos esos formatos, empecé a incorporarlos, por lo tanto, hoy no los siento ajenos.
¿Creés que la radio quedó un paso atrás de otros medios cómo lo son la televisión o las plataformas de streaming?
Hace mucho que no laburo en la radio, es un medio que añoro, me encantó. Sigo consumiendo radio, pero para mí es sinónimo de autos. Me doy cuenta que una vez que me bajé del auto, la radio desaparece de mi cabeza como una opción. Pero las emociones que representa una transmisión de radio, la pasión, el tono, la posibilidad de imaginar la magia que supone transportarte a través de un relato radial, no tiene comparación con ningún otro soporte.
¿Cuál es el relato que marcó un antes y un después en tu vida?
Pensé que mi escala de relatos iba a ser muy normalita, partidos de tercer orden de las ligas europeas. Pestañé y unos meses después estaba relatando a Messi en el Barça, estaba relatando a Cristiano en Real Madrid. Otra cosa que me ha marcado mucho en lo que tiene que ver con el handball relatado, fue cuando Diego Simonet se convirtió en campeón europeo, cuando ganó la Champions en 2018. Eso puedo decir que emocional y afectivamente fue el relato más importante de mi vida y de fútbol fue la final de Libertadores del 2023, fue mirar alrededor y decir: “Estoy en el Maracaná relatando Fluminense contra Boca”.
Hoy en día, consolidado como el relator principal de Fox Sports. ¿Tenés alguna presión, algún desafío a la hora de trabajar?
La mayor presión pasa cuando sos relator de una transmisión muy, pero muy masiva, en serio, de 15, 20, 25 puntos de rating. El desafío es que te entiendan, yo suelo tener tendencia a usar un vocabulario un poco más complejo, esto supone tratar de hacer un buen uso del idioma, pero a veces caés en hermetismo, en codificaciones que dejan a mucha gente fuera. Entonces trato de estar muy atento de no ser muy hermético, justamente, y que mi vocabulario sea comprensible en una transmisión masiva. Ese es el mayor desafío que tengo hoy.
¿Cómo viviste los títulos ganados por la Scaloneta?
El equipo jugó muy bien en Qatar. Futbolísticamente es incontrastable que Argentina en la final contra Francia fue más. Eliminó por penales a Países Bajos, a Croacia lo pulverizó, etcétera.
El Mundial que ganó Argentina fue brillante, más allá de que le pongas lupa a los penales, que el propio Didier Deschamps dijo que no vio ningún penal que no estuviera justificado y el único que podía ser opinable fue el que erró Messi.
A este mundial llegamos como los campeones vigentes de la Copa del Mundo, ¿qué sensaciones te dejó?
Fue todo tan Italia 90…un equipo emocional que por momentos iba a los tumbos, que por momentos vos decías: “Bueno, ya está, hasta acá llegó” y resurgía, un equipo que tuvo mucha más respuesta emocional que futbolística, que no pudo repetirse a sí mismo después de lo que fue una prestación muy superior en Qatar 2022.
Argentina no pudo repetir desde lo futbolístico todo lo bueno que hizo en Qatar hace 4 años, fue un equipo bravísimo, cualquier otro se hubiera entregado, remontó partidos inverosímiles. Lo de Egipto es un delirio, faltando 11 minutos es algo que realmente lo voy a recordar por siempre.
¿Creés que es el momento de hacer algún cambio en la Selección Nacional?
La verdad que lo de Messi es demasiado. Todos sus contemporáneos tienen una panza más grande que la mía. Todos sus contemporáneos están mirando desde la tribuna, desde la casa, tomando una birra. La verdad que hizo un mundial demasiado bueno.
Ahora habrá un recambio necesario porque hay jugadores que están super pasados de edad. Ojalá que siga el ciclo Scaloni, que superó todas las grietas que había en el fútbol argentino y se transformó en el técnico más importante de la historia de nuestro fútbol.
Volviendo a tus grandes logros personales, nacionales e internacionales. ¿Era todo lo que querías de chico?
Te diría que esta última etapa en Fox, estos 4 años, superaron todas mis expectativas. Jamás me imaginé estar en el Monumental, en el Maracaná transmitiendo finales de Libertadores, finales de Champions.
Si me retrotraigo a finales de los 80´, me grababa relatando partidos que yo mismo jugaba y la verdad, hay una secuencia lógica en el hecho de que ese pibe haya terminado siendo relator de fútbol. Entonces no me sorprende a qué me terminé dedicando, sí la escala y la dimensión profesional que logré. Sí, la verdad que es un montón y la atesoro y la vivo con mucha gratitud
¿Algún consejo que tengas para continuar en la rama del Periodismo y el Relato Deportivo?
Más allá de lo académico, que por supuesto suscribo, milito e invito a atravesarlo, la preparación personal y profesional va más allá de saberse de memoria cómo forma el Milan. La preparación tiene que ver con la cultura general, con la lectura que va más allá del nicho, en no perder esta cotidianeidad en la información general, estar al tanto de todo. Tener un piso, una base informativa bien amplia y en lo que tiene que ver con lo específico, ser voraz, ser realmente ávido de información, ir a fondo y estudiar.


