
Lo que empezó como un proyecto pequeño, con tan solo 15 editoriales en el auditorio de FM La Tribu en 2013, se terminó convirtiendo en uno de los encuentros más importantes del mundo del libro en la Argentina. Este año la Feria de Editores (FED) celebra una nueva edición en el Complejo C Art Media (Av. Corrientes 6271), ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, con la participación de más de 330 editoriales de toda Latinoamérica y España. Se realizará el jueves 6, viernes 7, sábado 8 y domingo 9, de 14 a 21 horas, con entrada gratuita que debe reservarse a través de Passline.
La iniciativa surgió de la mano de Hernán López Winne y Víctor Malumián, graduados de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires (UBA). En 2008, fundaron Ediciones Godot, una editorial de ensayo, no ficción y ficción. Al principio su catálogo reunía a autores clásicos de la Filosofía y las Ciencias Sociales, como Walter Benjamin, Nietzsche y Volóshinov. Luego empezaron a abrir el espectro y hoy, además de los clásicos, también publican libros de divulgación. En 2013 crearon la FED con la premisa principal de generar un espacio de encuentro entre los editores y los lectores.
“Ni por asomo nos imaginamos lo que iba a pasar. Con el tiempo entendimos que no se trataba sólo de una instancia donde los editores vendían libros y podían hablar con los lectores, sino que después se fue construyendo como un evento a donde la gente iba, además, a otras cosas. A encontrarse, tomar algo, charlar. Muchos se hicieron amigos por la FED”, cuenta López Winne. Para tomar dimensión del evento, el año pasado asistieron más de 30 mil personas, y este año se esperan más de 40 mil a lo largo de los cuatro días.
Cada uno de los stands de la FED son atendidos por los propios editores de cada sello. “Detrás de cada mesa sigue estando la editora o el editor, que es quien mejor conoce ese catálogo y te puede contar de primera mano desde el por qué de una decisión de diseño hasta cómo fue el proceso de traducción. Ese diálogo directo sigue siendo la esencia de la FED”, afirma Malumián. Además, el público puede participar de las distintas charlas y actividades en las que se puede participar.
En la programación se destacan las charlas sobre la relación entre literatura y oralidad; escribir entre la ficción y la memoria; y sobre cómo piensa y escribe la nueva generación de escritoras rioplatenses. Además habrá invitadas internacionales como la escritora y editora mexicana Socorro Venegas; la cantante y compositora mexicana Julieta Venegas; la escritora francesa Violaine Bérot; y las autoras uruguayas Tamara Silva Bernaschimna y Erika Paula Curbelo. Entre las autoras y los autores argentinos se destacan Mauricio Kartún, Clara Obligado, Martín Kohan y Valeria Tentoni, entre otros.
“La FED es un momento del año súper especial para la editorial. Es muy especial porque nos baja a tierra y, sobre todo, nos conecta con las lectoras. Es el momento en el que aprendemos cómo va evolucionando la relación entre el catálogo y el público lector”, sostiene Afri Aspeleiter, editora y fundadora de Concreto, editorial dedicada a la poesía y narrativa de autoras contemporáneas latinoamericanas. Se trata de una propuesta que se construye como un gran punto de vista conformado por distintas voces y miradas sobre el territorio.
“Esa lógica también guía cómo elegimos los títulos puntuales. Como no publicamos tantos por año, cada apuesta tiene que estar bien pensada. Un criterio importante es volver a publicar a autoras que ya forman parte de la casa, nos interesa funcionar como un lugar donde sus carreras puedan desarrollarse dentro del catálogo con el tiempo”, dice Aspeleiter. Entre los nombres que publica Concreto se destacan Consuelo Iturraspe, Luna Miguel, Tali Goldman, entre otras.
Otra de las editoriales que participará será Banda propia, de Chile, que publica novelas, cuentos, ensayos y crónicas literarias. “Como editorial independiente con un catálogo literario, y en este caso también extranjera, tiene un inmenso sentido llegar a un espacio como la FED, y por lo mismo nos hemos esforzado para estar presentes cada año desde que empezamos a publicar, hace ya siete años”, cuenta Lorena Fuentes, una de las directoras.
Entre su catálogo, se destaca Perdita, la colección que publica escritoras revolucionarias y mujeres adelantadas a su época que vuelven a circular en diálogo con autoras del presente. “Queríamos traer historias y trayectorias poco exploradas a los debates de los feminismos contemporáneos, aportar a una genealogía de escrituras que siempre conllevan impurezas. Hemos publicado en esta colección libros de Sofía Tolstaia, cartas de Virginia Woolf, Eleanor Marx, entre otros”, expresa María Yaksic, también directora de Banda propia.
Defensa de la actividad librera
Recientemente, la Cámara Argentina del Libro (CAL) manifestó su profunda preocupación frente al proyecto que busca derogar la Ley Nº 25.542 de Precio Uniforme de Venta al Público de Libros. Sancionada en 2001, la ley establece que la editorial fija el precio de venta de cada obra y que este debe ser respetado en todos los canales comercializadores. La derogación de esta normativa amenaza el trabajo y la supervivencia de cientos de librerías independientes y conduciría a una mayor concentración del mercado editorial. Ante esto, la FED se une al repudio.
“En cuanto al desarrollo de las librerías independientes solo podemos ver lo que sucedió en países donde había una regulación y desapareció. En Reino Unido, por ejemplo, más de 500 librerías independientes cerraron sus puertas entre 1997 y 2009, en un contexto de consolidación minorista donde unos pocos actores grandes pasaron a dominar el mercado. En 2005 había 1.535 librerías independientes registradas según la Booksellers Association, y en 2014 el número cayó por debajo de las 1.000 por primera vez desde que hay registros”, cuenta Malumián.
Esta situación, además, se suma a las dificultades que se vienen arrastrando desde los últimos años. De acuerdo a la CAL, la industria editorial argentina registró un récord histórico de títulos publicados en 2025, sin embargo la tirada total cayó a su nivel más bajo desde 2016. “Como editorial, desde Godot, estamos mucho más finos en cuanto a qué número de ejemplares hacer. Hace unos años decíamos ‘hacemos 2 mil porque se distribuyen bien y el costo unitario seguramente va a ser más bajo’. Era como un número que sabíamos que nos iba a alcanzar para cubrir todo el territorio. Hoy pensamos mucho más, cada peso vale y tener libros impresos que después no se venden es una pérdida de dinero”, afirma López Winne.
Por eso, a lo largo de los años, la FED se ha convertido en el evento más esperado por las editoriales independientes, que aprovechan la ocasión para presentar sus últimas novedades. Sin duda, el evento vuelve a demostrar que, pese a un contexto adverso, los libros siguen encontrando su lugar de encuentro.


