
El miércoles 6 de mayo la noticia invadió los medios: en la colectora sur de la Autopista del Oeste, en el partido de Moreno, más de 4000 personas desde la madrugada formaban una fila que alcanzaba las 12 cuadras. La empresa Cabaña Don Theo había realizado una convocatoria por redes sociales para cubrir 60 puestos de trabajo que necesitarían para la apertura de la nueva sucursal de Paso del Rey.
Más de un mes y medio después nos encontramos en el lugar con el empresario líder del proyecto Fernando Majeras, de 42 años y oriundo de Lomas de Zamora. ¿Para qué? Para conversar sobre el estado de la obra civil, el proceso de incorporación del personal, la historia de la empresa, el consumo de carne y las expectativas de cara al futuro.
Consultado por los inicios, relata: “Cuando cumplo 17 años, ponemos una carnicería muy chiquita con mi papá y mi mamá en la feria de La Salada y estuvimos 13 años ahí. Después la zona se empezó a poner un poco peligrosa, ahí empecé a pensar en independizarme y alquilé un local en Camino de Cintura, en el partido Esteban Echeverría”. Se le quiebra la voz, pero continúa: “Era un local muy chiquito, tenía 120 metros cuadrados y éramos seis personas. Hoy la planta central de la empresa continua ahí, tiene 2900 metros cuadrados y trabajan más de 130 personas”.
Cuenta que la estructura de su negocio es manejar márgenes chicos de ganancias, pero de mucho volumen de venta. Para cumplir con ese objetivo en 2020 llegó la primera sucursal de la empresa, ubicada en San Francisco Solano, partido de Quilmes, una planta de 700 metros cuadrados y en la que trabajan unas 70 personas. “Mi viejo quiso que estudie, pero a mí me gusta trabajar y no estudié. Entonces cuando Cabañas Don Theo se convirtió en empresa y dejó de ser una carnicería, me encontré con un montón de limitaciones, un montón de herramientas que me faltaban, la fui supliendo con gente, si algo sé hacer es formar equipos, entonces eso me ayuda mucho y me apoyo en la gente que sabe más”, asegura Fernando.
El nuevo local de Paso del Rey continúa en obra, a contrarreloj diferentes gremios trabajan una mañana de sábado para poder llegar a abrir las puertas el 18. El entrevistado y el periodista están sentados en dos tachos de pintura, la luz natural apenas ingresa en lo que será la cocina de la sucursal, donde cada mediodía se preparará el almuerzo para los trabajadores.
El empresario cuenta que la inversión es de dos millones de dólares, en una primera etapa serán un poco más de 60 hombres y mujeres que trabajen, pero cuando se consolide empleará a 120 personas. El componente de trabajadores locales es muy importante para la zona. Al respecto, define: “Nosotros tratamos que todos los trabajadores sean locales, lo mismo tratamos en Quilmes y Esteban Echeverría. Primero porque articulamos mucho con las agencias de empleo del Municipio y segundo también por una conveniencia, porque si vive cerca falta menos y llega a horario, es mucho mejor”.
Hace dos años, con el objetivo de acercar los precios mayoristas al consumidor final, Cabañas Don Theo desarrolló estrategias para traccionar las ventas. “La media res familiar, el mocho ahorro, el pecho ahorro, todos son productos que tienen como concepto eliminar el intermediario. El público puede venir y comprar al precio que compra el carnicero, te hacemos todo ese servicio de corte sin cargo y te lo ponemos en bolsita etiquetada con el nombre del corte, la idea fue una bomba porque que realmente el ahorro es brutal”, así lo define Majeras.

El pasado 25 de mayo la empresa organizó un evento al que se hicieron presentes empresarios, empleadores y emprendedores con el fin de vincular los 4200 aspirantes a ingresar a Cabañas Don Theo con otras propuestas laborales. El empresario comentó cómo surgió la idea: “Te daba cosa, era una montaña de currículums para elegir solo 60 y empezamos a llamar a otros colegas, empresarios, emprendedores y terminaron viniendo 16, nos daba pena no hacer nada con todo eso, y ahí tuvo una muy buena idea el municipio de Moreno, que vino con un stand y cargó todos los datos de la gente en un portal de empleo”.
De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo per cápita habría caído a 47,5 kilos/año, el nivel más bajo de las últimas dos décadas. El poder adquisitivo en baja y los precios que aumentaron por encima de los índices de inflación, resultan determinantes para esta caída.
“Yo me doy cuenta que el empresario argentino tiene la particularidad de jugar con las cartas que le tocan, entonces yo hago un poco eso. Cuando está un gobierno popular a mí me sirve la plata en la gente, en la calle y en el bolsillo, porque el negocio está lleno. Esta vez toca otra cosa, trato de ir adaptándome a cada a cada situación, ahora a la venta hay que salir mucho más a buscarla, hay que traccionar mucho, muchas promociones, mucha publicidad y redes sociales”, sintetiza Fernando.
Según el último informe del Centro de Desarrollo Pymes de la Universidad del Cema (UCEMA) a diciembre de 2025 existían un total de 509.661 Pymes registradas en Argentina y esto representaba el 98% del total de las firmas empleadoras, pero sobre todo generan el 50% del empleo asalariado registrado y explican el 38% de la masa salarial formal. Acerca de los desafíos a futuro de su empresa, Fernando contesta: “Mi sueño es tener sucursales en todo el país y si es posible también en Uruguay. Me gustaría mucho tener alguna distribución en Miami de carne argentina, y por qué no hacer un centro logístico gigante”. Allá por 2015 soñando y trabajando a destajo, un pequeño comerciante de la carne se transformó en empresario pyme; quizás sus nuevos sueños contribuyan a la generación de empleo registrado y estén al servicio de modificar la realidad social y laboral de los trabajadores argentinos.


