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Comunicación Social (UNM)

Día Nacional de la Cartografía: conocer para defender

Sean terrestres, náuticos, aéreos o sociales, los mapas construyen sentido y amplían nuestro conocimiento. Hablan sus creadores.
“No se puede ejercer soberanía sobre algo que se desconoce. La cartografía está en el día a día de nosotros sin darnos cuenta y la usamos constantemente”, afirma Marcelo Ancarola, presidente del Instituto Geográfico Nacional (IGN). Fotos: gentileza IGN.

Cada vez que una persona utiliza el GPS del celular para buscar una dirección o el mapa en una App de envíos, está haciendo uso de la cartografía. En Argentina, el 26 de junio se celebra el Día Nacional de la Cartografía, en homenaje a la fecha de creación del Departamento Topográfico en el año 1826 impulsado por el jefe de Estado de ese entonces, Bernardino Rivadavia.

La cartografía es la ciencia que se encarga del estudio y la elaboración de la representación gráfica del territorio – sea terrestre, marítimo o aéreo –. En ese sentido, a partir ella es posible conocer los relieves de una zona específica, sus desniveles, la distancia entre un objeto y otro, la densidad de la población, los ríos y arroyos y zonas de inundaciones, entre otros lugares.

Silvana Barbarossa, geógrafa matemática y presidenta del Centro Argentino de Cartografía, menciona: “La cartografía, primero que nada, es sinónimo de patrimonio, sinónimo de soberanía. Con ella se determina soberanía de tu territorio, de otros territorios”. Ela continúa: “Hoy por hoy, por ejemplo, el mapa de la Argentina actual es bicontinental, ¿qué quiere decir? Que tiene toda la parte continental de la República Argentina y la parte antártica”.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se encuentra el Instituto Geográfico Nacional (IGN), organismo nacional responsable de la elaboración y actualización de la cartografía básica del territorio argentino, mediante mapas y cartas topográficas. Además, se encarga de producir y difundir la información geográfica del país a nivel nacional e internacional, normalizar los nombres geográficos y difundir información territorial para la ciudadanía y entidades públicas.

“El hecho de que los cartógrafos tengan su día en particular en nuestro país, no deja de ser un reconocimiento y una caricia para el alma. Es impensable una planificación territorial si no tenemos la cartografía”, afirma Marcelo Ancarola, presidente del IGN y sigue: “No se puede ejercer soberanía sobre algo que se desconoce. La cartografía está en el día a día de nosotros sin darnos cuenta y la usamos constantemente”.

Es en ese sentido que la cartografía es una disciplina que se diversifica y se encuentra en todos los ámbitos de estudio y cotidianidad soberana. Existen, por ejemplo, la cartografía general, que se ocupa de representar el territorio, la temática, que brinda datos específicos, la náutica, que brinda las cartas marítimas , la aeronáutica, que se ocupa de las vías aéreas y la cartografía social, que brinda información sociografía sobre la densidad de la población .

Los portulanos eran antiguos mapas náuticos con identificaciones de puertos y distancias. En la imagen, un ejemplar del Atlas Portulano de Battista Agnese, elaborado entre 1542 y 1546.

Agua y aire

“La cartografía náutica tiene un objetivo muy puntual y que la diferencia del resto de las ramas de la cartografía, que es brindar seguridad a la navegación. Es decir, los cartógrafos náuticos, cuando producimos o generamos un producto cartográfico, nos centramos en este objetivo”, afirma Rocío Del Valle Borjas, licenciada en Cartografía, especializada en cartografía náutica.

Según Del Valle Borjas, quien también es jefa del Departamento de Cartografía y Geomática del Servicio de Hidrografía Naval, colocar objetos específicos en la carta que le brinden al navegante una rápida toma de decisiones, es primordial. Para ello, la cartografía náutica se basa en los estándares internacionales de la Organización Hidrográfica Internacional – de la cual Argentina es Estado fundador y miembro – que define los lineamientos y las especificaciones para la producción de las cartas náuticas. Además, existen servicios anexos al mapa que brindan ubicaciones y actualizaciones constantes del territorio marítimo para evitar choques que pudiesen causar pérdidas de vidas humanas y/o contaminación ambiental por residuos.  

Asimismo, la especialista explica que la cartografía náutica y los topónimos – los nombres de distintos objetos geográficos – también son significado de soberanía: “Hace 2 años sacamos nuevas ediciones de las cartas de Malvinas en el Servicio de la Marina para poder poner los nombres de los caídos en la gesta del ‘82. Fue un trabajo muy interesante porque se hizo en forma conjunta con el IGN.  Entonces, damos muchísima importancia a la toponimia, poner los nombres nos brinda soberanía”, argumenta.

La cartografía aeronáutica, por su parte, se encarga de brindar la información geoespacial que utilizan los pilotos para garantizar la seguridad y eficiencia de los vuelos. Andrea Soleto, cartógrafa aeronáutica menciona que “hay cuatro divisiones de cartografía aeronáutica: tenemos la cartografía por vuelo visual, después la cartografía instrumental, la cartografía del entorno a aeropuertos y finalmente la cartografía que ya es más precisa, para procedimientos”.

Soleto, quien también es jefa del Centro de Sensores Remotos de la Fuerza Aérea Argentina, expresa: “Tenemos 17 tipos de cartas. No es lo mismo una carta para un vuelo visual que una carta donde la aeronave va a aterrizar. Esa debe ser sumamente precisa, porque es la carta más riesgosa, quizás el momento más riesgoso de todo este trayecto de vuelo, es el momento del aterrizaje”.

Personal del IGN en tareas de interpretación y nomenclatura en la provincia de San Juan. Foto: IGN.

El cambio digital

En la actualidad, la cartografía se encuentra en constante movimiento y cambio. Hoy en día, con las nuevas tecnologías los mapas, los topónimos y las cartas son realizadas digitalmente. Esto permite que, ante cualquier cambio ambiental o humano, las modificaciones puedan realizarse casi de inmediato.

“Antiguamente el marco geodésico – una red de puntos, por así decirlo – se hacía de una manera muy artesanal porque se tenía que ir al campo y medir con instrumentos de la época” explica Ancarola y continúa: “Pero la tecnología ha permitido que hoy en día yo pueda instalar en distintos puntos estaciones GPS que me permiten cumplir con exactamente la misma función, pero mucho más dinámico y rápido”.

Por su parte, el agrimensor e ingeniero en Geodesia y Geofísica, José M. Ciampagna, afirma: “La tecnología de imágenes de satélite, la tecnología que hay en drones, abaratan los costos, democratizan la posibilidad de hacer cartografía y todo eso es excelente y muy alentador. Promulgar el uso de mapas, esa actividad que inició Google,  (aunque) de alguna forma ya era antigua la cartografía digital,  esa difusión, ese golpe de efecto que dio Google Maps.  es tremendamente importante”.

El Día Nacional de la Cartografía tiene, entonces, raíces profundas. No solamente se trata de mapas y ubicaciones sino de una forma de ver y conocer el mundo, el territorio, la soberanía. “La cartografía es un lenguaje, sobre todo hoy en día, es una forma de ver el mundo. Con la cartografía nosotros construimos ideas de futuro, realidades geográficas.  El lenguaje cartográfico construye un país”, expresa Ciampagna. 

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