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Coberturas de vacunación en Argentina: leve aumento pero con luces amarillas

Según los datos del Registro Federal de Vacunación Nominalizado (NOMIVAC), aumentò la cobertura de vacunación. Sin embargo, la mejora no fue pareja en todos los grupos etarios. La necesidad de una comunicaciòn clara y cientìfica para desterrar mitos y errores.
“Cuando pasan años sin recuperar las coberturas adecuadamente, aumentan las enfermedades inmunoprevenibles. En Latinoamérica ya nos empezamos a sentir amenazados por ciertas enfermedades que estaban eliminadas o controladas”, dice la directora del Departamento Científico de la Fundación Vacunar y médica especialista en pediatría, Vanesa Castellano. Fotos: Anccom

Las coberturas de vacunación en Argentina registraron un leve aumento durante 2025 en comparación con el año anterior, según los datos del Registro Federal de Vacunación Nominalizado (NOMIVAC). Sin embargo, la mejora no fue pareja en todos los grupos etarios y los especialistas advierten que el país todavía está lejos de alcanzar la meta del 95% necesaria para garantizar la inmunidad en el Calendario Nacional. Las embarazadas, las infancias y las adolescencias son los sectores donde menos creció la cobertura.

Entre las causas principales, el informe del Índice de Confianza y Acceso a las Vacunas (ICAV) de la Fundación Bunge y Born expone una caída del 7,4% en la credibilidad de la inmunoprevención respecto a 2019. Si bien hubo un aumento en la tasa de vacunación en algunos grupos etarios, como los menores de dos años, que superan el 90% de cobertura, aún persiste una gran reticencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS), advierte que esta situación perjudica a la población a nivel global.

“Las coberturas de vacunación en Argentina venían sufriendo un descenso progresivo desde antes de la pandemia, que luego se profundizó con ella, llegando a niveles muy bajos” comenta la médica infectóloga Analía Urueña, directora del Centro de Estudios para la Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles (CEPyCET) de la Universidad ISALUD.

Entre múltiples motivos, la doctora, integrante del grupo internacional Confianza en las Vacunas Latinoamérica, destaca la pérdida de credibilidad en las vacunas: “Esto se ha acrecentado mucho luego de la pandemia, cuando circularon mitos y mensajes falsos sobre la inmunización y sus posibles efectos adversos”. También menciona otras barreras, como “los horarios restringidos, la falta de disponibilidad de algunas dosis, la distancia al vacunatorio, la falta de percepción de riesgo o la falta de indicación por parte del equipo de salud”.

A pesar de que Argentina cuenta con un Calendario Nacional de Vacunación respaldado por la Ley 27.491, los esquemas básicos incompletos indican un problema sanitario. En el caso de los refuerzos de las infancias de cinco años, los gráficos muestran que las vacunas Triple Viral, Varicela, y Polio aumentaron de 47,6% en el 2024 al 58,3% en el 2025. Si bien hubo una suba de más de 10 puntos porcentuales, siguen por debajo de la cobertura óptima.

En comunicación con ANUNM, la directora del Departamento Científico de la Fundación Vacunar y médica especialista en pediatría, Vanesa Castellano, comenta: “Cuando pasan años sin recuperar las coberturas adecuadamente, aumentan las enfermedades inmunoprevenibles. En Latinoamérica ya nos empezamos a sentir amenazados por ciertas enfermedades que estaban eliminadas o controladas”. Así, advierte sobre los casos en aumento de sarampión en países vecinos y la reaparición del coqueluche en Argentina, con más de 1.200 infectados y 11 fallecidos en 2025.

“Un factor importante para la vacunación infantil es el control de salud, porque el pediatra es en quien confían las familias a la hora de tomar decisiones sobre la salud de sus hijos”, declara la médica de planta en el Departamento de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Además, explica que cuando una infancia llega con un esquema de vacunación incompleto se intenta que el primer día de la visita recupere la mayor cantidad de vacunas perdidas: “Nadie los va a retar ni les va a reclamar porque el niño no tiene el esquema completo, nosotros queremos que esa familia vuelva”, afirma la especialista.

Al mismo tiempo, Castellano menciona que la inmunización en adolescentes es fundamental para evitar contagios de meningitis, coqueluche y HPV. Respecto a este último, advierte que “es un virus subvalorado, súper común porque se contagia fácilmente aún utilizando preservativo”. Por ello, la Fundación Vacunar trabaja en investigar y difundir información sobre la inmunoprevención: “Uno de los pilares es la comunicación, para capacitar a los profesionales de la salud y a la comunidad”.

Por otro lado, la problemática de la baja de tasa de vacunación en Argentina encuentra otra causa en las modificaciones en el manejo de la Comisión Nacional de Inmunización (CoNaIn): un comité independiente al Ministerio de Salud, promovido por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), encargado de brindar asesoramiento científico.

“Al dar de baja a la CoNaIn como estaba formada se pierde independencia, porque ahora el director es elegido por el Ministerio, y federalización, porque se excluyó a los representantes del programa ampliado de inmunización que provenían de todas las provincias del país” así lo afirma el médico infectólogo Daniel Stecher, quien fue jefe de la División de Infectología del Hospital de Clínicas José de San Martín y docente de la UBA. Además, advierte sobre la pérdida de multidisciplinariedad que se genera al sacar las sociedades científicas que participaban como asesoras.

Este organismo, comenta el doctor, “le daba credibilidad al Ministerio, porque a la población médica le interesa mucho que haya expertos independientes asesorándolo”. Para los especialistas, con los cambios implementados se corre el riesgo de que el comité emita únicamente recomendaciones que coincidan con la postura de la gestión actual.

Por otro lado, el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina realizó un informe que analiza la disminución en la tasa de inmunización y recomienda estrategias para lograr un recupero, tales como acercar la vacunación a los espacios cotidianos y fortalecer el rol de los profesionales de la salud, con más capacitaciones. Además, propone aprovechar las redes sociales para llegar al público joven y los medios tradicionales para adultos mayores, con el fin de combatir la desinformación.

Entre algunas opiniones en contra de la vacunación se encuentra la de María (quien prefirió resguardar su nombre verdadero): “A mi en 2022 me dio un acv y los médicos me dijeron que pudo ser por la vacuna del COVID”. En la misma línea, Mariano, otro entrevistado que también prefirió proteger su identidad, dijo: “las vacunas son una mentira, a la larga siempre te agarran efectos adversos que son peores”.

Respecto a esto, Urueña comenta: “Si bien en Argentina, los grupos antivacunas son pequeños y la gran mayoría de la población cree y confía en la vacunación, estos grupos son muy activos, especialmente en redes sociales”. Por eso, para aumentar el acceso a la inmunización explica que “es imprescindible garantizar los insumos, establecer horarios accesibles y capacitar el personal para brindar un discurso homogéneo, con mensajes claros y por canales de comunicación actuales”.

Frente a un escenario de desinformación, barreras de acceso y cambios institucionales, el reto es trabajar para garantizar políticas públicas sostenibles que incentiven la inmunoprevención. En cuanto a los medios, los tres especialistas entrevistados mencionaron la importancia de comprometerse a brindar información precisa y dejar de destacar casos aislados que produzcan mitos peligrosos sobre las vacunas para la población argentina.

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