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Comunicación Social (UNM)

Monóxido de carbono: el gas que mata en el hogar

Cada invierno los medios cuentan casos de personas que pierden la vida por intoxicarse con ese gas. Revisar hornos y calefones, ventilar las viviendas, sobre todo de noche, y prestar atención si las llamas de las hornallas son naranjas, las claves para advertir el peligro.
El gas puede liberarse por la mala combustión de hornallas, estufas, calefones, salamandras y braseros. Infografía: Metrogas.

Los últimos relevamientos realizados en la provincia de Buenos Aires dan cuenta de registros preocupantes en cuanto a la numerosa cantidad de personas intoxicadas, o víctimas por el monóxido de carbono. Esto se debe a la falta de prevención tanto en el sistema gasífero, como en la utilización de artefactos de calefacción sin mantenimientos o regulación alguna.

Los meses de junio, julio y agosto son los de mayor uso de calefacción por los intensos fríos dada la estación invernal del año. Por ende los usuarios recurren a diversas maneras de contrarrestar las inclemencias del tiempo a través de estufas, cocinas, inclusos braseros a leña, o carbón, depende como amerite cada hogar. Ante este panorama, entrevistamos a distintos profesionales de las ciudades de Paso del Rey y Moreno que nos comparten recomendaciones de prevención para la seguridad de la ciudadanía.

En la mayoría de los casos la intoxicación por monóxido de carbono se presenta inadvertida para las personas, por ciertos factores que el usuario no percibe. Al respecto, Juan Goncálvez, bombero del cuartel de Bomberos Voluntarios de Moreno nos dice: “Hemos tenido casos muy dramáticos. En general las intoxicaciones ocurren cuando las personas duermen”. Y agrega: “Esto sucede porque dejan las estufas o incluso braseros encendidos por donde emana el monóxido de carbono”. Además dice que “hay algunos casos que ocurren de día, donde el intoxicado siente síntomas a los que no está acostumbrado, pero atina a abrir alguna ventana y llama de inmediato a emergencia médica”.

Goncálvez concluye con un consejo final: “En primer término se debe observar el color de la llama, y cierto olor que puede estar en el ambiente. Se aconseja abrir ventanas y no dormirse con las estufas encendidas o braseros”. Las víctimas por inhalación de monóxido de carbono no perciben el proceso en su organismo hasta el final de la agonía. En este sentido la doctora Sandra Bermudez, especialista en problemas cardiorrespiratorios del Hospital Luciano de la Vega, de Moreno, afirma: “La intoxicación con monóxido de carbono tiene síntomas particulares como fuertes náuseas y repetidas ganas de vomitar”.

Además señala: “El tóxico ataca directamente al sistema bronquial. provocando el colapso cardíaco”. Y afirma que “si la intoxicación se produce cuando duermen es imperceptible, así se producen muchos casos fatales”. Finaliza aconsejando que “ante el primer síntoma se debe llamar a emergencia médica, bomberos o seguridad pública para prevenir consecuencias más graves”.

La prevención es el eje más importante para evitar víctimas  y constantes intoxicaciones. En paralelo también la instalación y utilización de artefactos aptos para la calefacción. Sobre este tema nos responde Carlos, quien quiso reservar su apellido, gasista de Paso del Rey: “Lo ideal es verificar los artefactos que se utilizan. Además la llama siempre tiene que ser de color azul o azul claro. Ojo cuando la llama se entremezcla con un color naranja, ahí está el problema”.

En relación a esto último, Carlos agrega: “El monóxido de carbono aparece de esa forma cuando el gas no es limpio, sugiero que se utilice gas natural o gas envasado YPF. Por eso, es fundamental realizar constantes mantenimientos a estufas y cocinas, mirar el color de las llamas. y contratar un gasista matriculado”.

Siguiendo con los necesarios recaudos que deben realizar los usuarios, pero a la vez teniendo conciencia de la importancia de controles. y mantenimiento de la infraestructura gasífera, la licenciada en Seguridad e Higiene Tatiana Ocampos de la Universidad Nacional de la Matanza (UNLAM) afirma: “Los controles en obras en construcción, o finalizadas, requieren de una exhaustiva y constante revisión. donde se hace hincapié en la seguridad edilicia”.

Ella agrega: “La infraestructura gasífera es uno de los puntos más importantes a revisar por los riesgos que generan si hubiese una anomalía en su instalación”. Además sostiene que “se debe concientizar al usuario sobre los riesgos que provoca el monóxido de carbono. Incluso el Estado Nacional debería realizar alguna campaña de prevención del mismo. Los casos disminuirían si se respetaran las normas de seguridad, acompañado de supervisiones a corto plazo del sistema gasífero”.

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