
El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se intensifica tras la confirmación del despido de 140 trabajadoras y trabajadores despedidos, en su mayoría observadores meteorológicos de estaciones distribuidas por todo el país, en el marco de un plan de “optimización de recursos” impulsado desde el Ministerio de Desregulación que comanda Federico Sturzenegger. La destrucción de puestos de trabajo podría alcanzar hasta 100 personas más . En este contexto, los trabajadores del organismo anunciaron un “paro informativo” para este viernes 24 de abril, desde las 5 de la mañana hasta las 21 lo que afectará las alertas meteorológicas claves para la industria, la aeronáutica, el agro y el cuidado de la ciudadanía.
El vicepresidente del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), Juan Rivera, afirma que “el SMN cumple funciones fundamentales para la seguridad nacional, brindando servicios que salvaguardan a la población y son fundamentales para el sector productivo y energético, y es necesario fortalecer el organismo en lugar de deteriorarlo” y continúa: “Los despidos impactarán directamente en la cantidad y distribución espacial de las observaciones meteorológicas, lo cual degradaría la capacidad del SMN para elaborar pronósticos, emitir alertas meteorológicas y monitorear la atmósfera”.
Esta problemática tiene raíces profundas. Ya desde el año 2024 se reportan despidos de observadores meteorológicos en el SMN. “En el mes de marzo posterior a la asunción del Gobierno de Javier Milei, despidieron a 47 compañeros. El área más atacada en ese momento, como también hoy, fueron los observadores”, asegura Silvina Romano, integrante del cuerpo de delegadas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el SMN y trabajadora del organismo.
“Las condiciones laborales están más que complicadas en nuestro caso. Como somos un organismo estatal, en lugar de renovarnos los contratos anualmente, durante el 2024 los renovaron cada tres meses. Esto llevó a despedidos masivos y, con los sueldos congelados, a algunas renuncias por parte de compañeros que ya no pudieron sostener más”, denuncia. Y agrega: “Entre despidos y renuncias, desde que está este Gobierno hasta el martes pasado, ya habíamos perdido más de 200 compañeros. A ese número, ahora se le suman los 140 despidos, y a eso, la amenaza de que vienen 100 bajas más”.
El SMN cumple funciones que, aunque muchas veces son invisibles para la sociedad, tienen un impacto directo en la vida de la ciudadanía y sectores estratégicos de la Nación. Los datos recolectados en las estaciones meteorológicas por los observadores, investigadores y las y los internos, son claves para situaciones cotidianas. “El dato que usan las aplicaciones de clima o distintas páginas, son nuestros datos e informes oficiales. Si el auto de un ciudadano es víctima de una tormenta de granizo, por ejemplo, el seguro del vehículo tiene que pedir un informe al SMN para corroborar que dicha alerta sea real. Lo mismo puede hacer el afectado”, ejemplifica la delegada de ATE.
En este sentido, desde el SMN advierten que los despidos ponen en riesgo una serie de funciones y capacidades fundamentales para la población. Entre ellas, está el vínculo con la aviación, donde las bajas de trabajadores implican una posible ineficacia en la cantidad y calidad de alertas y datos informados para que los vuelos puedan efectuarse con normalidad; el sector agropecuario, quienes necesitan del SMN para poder mantener la economía argentina en marcha; el monitoreo de cenizas volcánicas, que necesita al organismo para investigar cómo se dispersan en la atmosfera y evitar posibles alertas; entre otras más.
Nancy Miranda, Técnica del área de Capacitación y Planeamiento de Defensa Civil del partido de Moreno, menciona: “El Servicio Meteorológico Nacional cumple un rol fundamental en el trabajo de Defensa Civil. Ellos nos envían un panorama meteorológico extendido de una semana, con lo que podemos de forma anticipada emitir las alertas, emergencias y protocolos a seguir”.
También asegura: “Los fenómenos climáticos que nos requieren mayor coordinación con el Servicio Meteorológico Nacional son lluvias intensas, tormentas fuertes y vientos fuertes. Ahí nosotros tenemos que estar más atentos a las alertas”. La técnica continúa: “Ante la reducción de la capacidad operativa del organismo del SMN, nosotros tenemos una preocupación porque va a tener un impacto en nuestro trabajo: si no tenemos la precisión de las alertas tempranas o anticipación de catástrofes, nuestra capacidad de respuesta seguirá siendo la misma, pero la capacidad de prevención y cuidado de daños, no será posible”. Por último, advierte: “¿Cuáles son los riesgos? La pérdida de vidas humanas por inundaciones, olas de calor, daños en infraestructuras por tormentas no anticipadas”.
El recorte en el SMN también impacta de manera significativa en el ámbito técnico-científico. El organismo no solamente cumple funciones operativas de informar, sino que también forma parte de una red de vínculos y producción de conocimiento con universidades públicas, centros de investigación y consultoras. “Desde el año 2007 en adelante, el SMN articula con investigaciones universitarias en todo el país”, menciona Marcela González, investigadora independiente del CONICET.
“No nos olvidemos que las ciencias meteorológicas son una ciencia. Desde las universidades nacionales, principalmente la Universidad de Buenos Aires (UBA) articulamos constantemente con el SMN para investigaciones respecto del clima, desde proyectos de investigación hasta productos y resultados para que el SMN pueda tener una mayor eficiencia y aumentar el conocimiento de la atmósfera”, afirma González, quien también es profesora jubilada del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
Ella, quien además realiza una investigación vinculada al pronóstico estacional y los modelos estadísticos, comenta que el SMN cumple roles importantes en la producción de datos nacionales e internacionales, mejorando los pronósticos y los productos meteorológicos de toda la región.
“Me parece que es una obligación social de todas y todos darse cuenta de que no podemos permitir que se destruyan elementos institucionales tan importantes para lo que es, incluso, la soberanía del país”, concluye la investigadora.


