
El Día Mundial de la Astronomía es una celebración que se realiza dos veces al año, tanto en primavera como en otoño. En 2026, se celebrará este sábado 25 de abril y tendrá una segunda fecha el 19 de septiembre. En Argentina, además, existe una fecha propia dedicada a la Astronomía que se conmemora el 24 de octubre, en recuerdo de la creación del primer observatorio nacional.
A diferencia de otras efemérides, el Día Mundial de la Astronomía se organiza de manera estratégica buscando facilitar la observación y la participación del público en general. En ese sentido, Estefanía Leskow, gerenta operativa del Planetario Galileo Galilei de la Ciudad de Buenos Aires explica que “tradicionalmente, se elige un sábado entre mediados de abril y mayo, cercano al cuarto creciente”.
El origen de estas fechas también responde a una intención de difusión. Según comenta Gabriel Orquera, representante de la Asociación de Aficionados Amigos de la Astronomía (ASARAMAS), la propuesta fue impulsada por Doug Berger, presidente de la Asociación Astronómica de Estados Unidos en el año 1973, y fue quien promovió sacar telescopios a la vía pública para que las personas pudieran observar el cielo.
Desde ASARAMAS señalan que la difusión de esta disciplina para ellos, no se limita a una fecha puntual sino que forma parte de su trabajo cotidiano. Durante todo el año, la institución organiza visitas guiadas, observaciones con telescopios, charlas y talleres con el objetivo de acercar la astronomía a personas de todas las edades.
Según explica Orquera, uno de los momentos más impactantes para el público suele ser la observación de la Luna en fase creciente, ya que se pueden apreciar con mayor claridad sus cráteres y relieves. También destaca las vistas de planetas como Saturno y Júpiter, cuyos detalles no pueden verse a simple vista y solo pueden observarse a través de un telescopio.
En distintos lugares del mundo también se hacen exhibiciones, experiencias de observación solar segura y encuentros en espacios públicos, bibliotecas, museos o centros culturales. En ese marco, “el espíritu de la fecha es justamente sacar la astronomía de los ámbitos cerrados y llevarla al encuentro de la gente”, destaca Leskow.
A su vez, el Planetario Galileo Galilei cumple un rol fundamental en el acercamiento de la astronomía al público. Según cuenta Leskow este espacio permite “transformar conocimientos complejos en experiencias significativas y accesibles para públicos muy diversos”, especialmente en contextos urbanos donde la observación directa del cielo se vuelve más difícil.
El Planetario también cumple una función clave en el despertar de la curiosidad. Tal como señala Leskow, estos espacios buscan “estimular preguntas y favorecer el pensamiento crítico”. En el caso del Planetario Galileo Galilei, esto se potencia al estar ubicado en un punto emblemático de la Ciudad de Buenos Aires, ya que cada año recibe alrededor de 60.000 chicos en visitas escolares, sin contar a quiénes vienen en familia o en actividades para público en general.
Desde una perspectiva académica, la astrónoma e investigadora del Conicet Beatriz García define la astronomía como “una disciplina compleja cuyo objeto de estudio es el universo como un todo, desde las más pequeñas estructuras a las más grandes, y desde el comienzo del tiempo hasta la actualidad y aún más, planteando escenarios posibles de fin de universo”.
Para Leskow, la astronomía no solo se trata de mirar al cielo, sino que es una manera de comprender procesos físicos fundamentales, desde cómo nace y muere una estrella hasta cómo se forman galaxias, planetas y sistemas como el nuestro. “La astronomía nos ayuda a poner en perspectiva nuestra existencia” ,agrega la funcionaria.
Por su parte, según explica García: “La astronomía tiene más de 150 años de historia en nuestro país. Los astrónomos y las astrónomas nos hemos desarrollado aquí, hemos concluido en el país nuestra formación académica y trabajamos como parte de colaboraciones internacionales al mismo nivel que astrónomos de países centrales”.
Sostiene que la formación académica local es de excelencia y si les toca trabajar en el exterior, rápidamente se adaptan a cualquier tipo de trabajo, con la impronta evidente de los países periféricos, trabajar en condiciones difíciles, con pocos recursos y logrando resultados de nivel internacional.
García cuenta que su acercamiento a la Astronomía no se basó en una única motivación. Le interesaban las ciencias naturales en general, las ciencias sociales, la lectura, la filosofía y la geografía. Y agrega: “Parecía que lo que juntaba todos los temas era la astronomía”.
En cuanto a su decisión profesional reflexiona: “La carrera es algo diferente a lo que una se imagina, tal vez es mejor que lo que una se imagina, si lo que se desea es encontrar algunas (y solo algunas) respuestas a cómo funciona la naturaleza”.
Más allá de las distintas perspectivas desde las que se puede abordar la disciplina, el Día Mundial de la Astronomía viene a recordar que cualquier persona puede acercarse a ella. “Uno puede acercarse a la Astronomía desde la ciencia, desde la fotografía, desde la educación o simplemente desde la pregunta. Y eso es, justamente, lo más lindo que tiene, que el cielo es de todos.” resume Leskow.


