
Hay trayectorias que se explican por una convicción sostenida en el tiempo. La de Cielo Salviolo, licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA), está atravesada por una pregunta que la acompaña desde hace más de 20 años: ¿Cómo mirar, escuchar y acompañar a las infancias a través de los contenidos?
Fue directora fundadora de Pakapaka, el primer canal público educativo infantil de la Argentina, que volvió a dirigir desde 2019 hasta 2023. Especialista en el diseño y desarrollo de ecosistemas de contenidos para las infancias de América Latina, Salviolo retoma la charla con ANUNM, cinco años después de nuestro primer encuentro. En esta entrevista, repasa su recorrido, su presente y lo que significa pensar una pantalla para las infancias.
¿Cómo empezó tu vínculo con la televisión y la educación para chicos?
Muy tempranamente entendí que me interesaba mucho el cruce entre comunicación e infancia. Atravesé distintos proyectos vinculados a ese cruce, desde la formación de periodistas para que mejoraran la cobertura de temas de infancia, hasta la producción de contenidos de manera autogestiva e independiente para niños, entre otro tipo de proyectos.
Ese camino fue el que me llevó a Pakapaka, y unió muy fuertemente el audiovisual y la educación, que, en el área en la que me vengo desempeñando hace por lo menos 20 años, es el cruce que más me interesa, que me parece de una potencia enorme.
Un contenido educativo no es un contenido aburrido ni asociado a lo que tradicionalmente uno imaginaba hace muchos años como una teleclase, sino que hay experiencias riquísimas, y hay mucha escuela en Argentina y en el mundo de pensar lo educativo desde el audiovisual de formas disruptivas, rupturistas, innovadoras, grandes formatos, con bellas estéticas, cosas que a lo largo de los años hemos visto y hemos puesto sobre la mesa, ahí han sido importantísimos en esa historia Encuentro y Pakapaka como otras experiencias de la región.
¿Cómo se piensa a las audiencias infantiles? ¿Qué se necesita para hacer contenidos que respeten a los chicos sin subestimarlos?
Pensar contenidos para audiencias infantiles de calidad implica varias cosas,, entender que la audiencia es crítica, que tiene formas distintas y diversas de apropiarse del contenido, también hay formas distintas y diversas de ser niño y de ser niña, que un contenido audiovisual respetuoso tiene que poder alojar y representar esas miradas infantiles, las preguntas que se hacen, entender que esas preguntas cambian a lo largo del tiempo.
El respeto profundo implica conocer y reconocer a los niños y las niñas, hacer un esfuerzo para acercarse, entender qué les pasa, de qué se ríen, qué preocupaciones tienen, qué cosas les angustia, qué preguntan tienen sobre el mundo, qué tristezas, qué miedos, todo eso es el contexto en el que uno va a pensar un contenido.
Después entender que para un contenido infantil es tan importante la forma como lo que se quiere contar, es decir, forma y contenido es un binomio inseparable. Es tan importante el formato, la narrativa, las estéticas, como el contenido educativo que quiero acercar a los niños y que tenemos que hacer un esfuerzo enorme por encontrar formas bellas, atractivas, ricas, diversas, de contar esos contenidos educativos.
Y después está entender que ese contenido sea pertinente, es decir, cuál es el mejor momento para hablar de ese tema con los niños, entendiendo que esa agenda de conversación es rica, es profunda y tiene todos los temas. Es encontrar en qué momento es pertinente hablar de eso, y que ese contenido sea relevante para la mirada infantil, no para la mirada adulta, tiene que ser importante y relevante para mi audiencia, no es lo que yo quiero contar, sino que es aquello que para ellos y para ellas es relevante.
Al momento de crear el primer canal público educativo infantil del país ¿Qué querían que Pakapaka fuera, y qué querían que no fuera?
Cuando nació Pakapaka queríamos que hubiera una pantalla educativa pública donde los niños y las niñas de Argentina se vieran representados en un personaje, en un tono de voz, en un paisaje, en una historia, en una pregunta, en un tema, que algo de eso que nosotros poníamos en pantalla representara a los niños y a las niñas.
Recordemos que en el momento en el que nació Pakapaka en el 2010 prácticamente no había propuestas de contenido audiovisual pensadas y producidas desde Argentina. Entonces, había 3 objetivos prioritarios: 1) ser un recurso que acompañe los procesos de enseñanza y aprendizaje en diálogo con la escuela, y también diálogo con las familias, 2) ser un espacio que acompañara el crecimiento de los niños, que pudiera dialogar con esas infancias, y 3) que sea un espacio en el que los chicos y las chicas pudieran sentirse representados.
No queríamos que fuera un espacio preocupado solo por captar la atención de los niños, sino que captara la atención con una pregunta que es ¿para qué quiero captar la atención de los niños y de las niñas? ¿qué les quiero contar? ¿por qué quiero que me vean? Creo que eso es la clave, lo que Pakapaka se preguntó de entrada, y eso derivó en ese contrato que tuvo con la audiencia a lo largo de las generaciones, quiero tu atención para contarte esto y de esta forma.
Volviste a dirigir Pakapaka casi diez años después. ¿Qué encontraste distinto al regresar? ¿Qué aprendiste en el primer período que te sirvió en el segundo?
Cuando volví varios años después encontré un equipo bastante diezmado, con muchas dificultades en la producción, con poco presupuesto, pero me encontré con la pandemia, una situación inédita para todos, que nos obligó a pensar otra modalidad, otro sistema, y que nos obligó, en el mejor de los sentidos, a ponernos al frente del Seguimos Educando que fue la iniciativa de continuidad pedagógica en tiempos de pandemia, Pakapaka tuvo un rol muy grande ahí, pensando contenidos, pensando en la propuesta y a cargo de la producción del Seguimos Educando desde nivel inicial hasta quinto grado, en una dinámica por completo nueva, nosotros nunca habíamos hecho programas en vivo, entonces, desde hacer programas en vivo, que nos permite un contacto fluido, permanente y cotidiano con la audiencia que no habíamos tenido en toda la existencia de Pakapaka anterior, aprendimos que es posible producir sin estar juntos.
Lo que aprendí en el primer periodo que me ayudó en el segundo es que hay que insistir sobre las cosas en las que uno cree, y aprendí sobre todo que hay lugares de los que uno parte y hay lugares a los que uno llega, que ese es el camino hermoso, precioso y de madurez que hizo Pakapaka.
Desde la llegada del gobierno de Javier Milei se produjeron cambios enormes. Como la directora fundadora del canal ¿Que pensás en general de todos esos cambios?
Creo que van a encontrar una pantalla con contenidos que probablemente les gusten pero hay algo de esa esencia, de esa conversación pública que Pakapaka tuvo con las audiencias infantiles durante años que hoy no está, y es una pena, y es una pérdida, y es algo que hay que reparar y pensar como lo reponemos desde otros espacios, porque buena parte de lo que Pakapaka significó también tiene que ver con eso, fue un espacio de conversación pública con los niños de un montón de temas que hacen a la vida en común, a la vida que nos encuentra entre niños y adultos, entendiendo que lo que las infancias tienen para aportar es importante para la construcción de lo común.
Entonces, eso hoy no está, y eso me preocupa mucho, casi diría que me preocupa más que el que esté Dragon Ball o el que estén los Tuttle Twins. Me preocupa que se pierda porque tampoco está en otros espacios la posibilidad de sumar a la conversación pública la mirada de los niños.
El año pasado, en diálogo con “TER” por Radio Provincia, hablaste de que “reformar a Zamba” va en línea con una provocación que se repite. ¿Por qué creés que un personaje como Zamba genera tanto ruido político? ¿Qué representa Zamba que incomoda tanto?
Creo que Zamba fue muy disruptivo en términos de la conversación pública que generó, de poner a las infancias en un lugar de hacer preguntas que incomodan a los adultos, de darles herramientas para entender mejor el mundo, para pensar su propia historia en relación a la historia de su país, a pensar en conocer la historia para tener memoria, pensar el presente, e imaginar el futuro. Zamba hizo mucho por eso, y porque construyó también una relación desacralizada con la historia y de mirada crítica, no romantizada, y eso tuvo un valor enorme, acercó a las figuras de la historia a la vida cotidiana de los niños.
Pero creo que lo que más incomoda es la construcción del personaje por un lado, un niño marrón de Clorinda, Formosa, protagonista absoluto de la historia Argentina, que es lo que incomodó a muchos, lo que lo hizo tan fuerte y potente en la vida de las infancias, y sobre todo la mirada y las preguntas de Zamba sobre el mundo, que era también una forma de hacerles preguntas a la gente adulta.
Si tuvieras que resumir lo que dejó Pakapaka en una generación de chicos, ¿qué sería?
A mí me gusta mucho imaginar que lo que hicimos, de Pakapaka, permitió, colaboró, ayudó, a que haya generaciones de niños con una mirada más crítica, sobre la realidad, sobre el presente, con más herramientas para comprender el mundo que les toca vivir y también con más herramientas para imaginar cómo transformarlo.
Pakapaka hizo un aporte enorme en pensar de nuevo cómo un canal público educativo puede ser innovador, puede ser bello, hizo mucho para hacer entender que la belleza es un derecho y que los niños tienen que poder disfrutar de un contenido que sea relevante, importante, pertinente, que les deje una marca, una huella, y que además sea profundamente bello, que no es posible pensar la vida y el mundo sin belleza, o que es posible, pero es una vida muy triste y muy vacía. Y me gusta imaginar que es una generación que es más consciente de sus derechos, y más consciente también de los mecanismos para exigirlos.
¿Nos comentarías sobre en qué estás trabajando actualmente en relación con este rubro?
Actualmente estoy dirigiendo un canal educativo que se llama “Escuela Plus“, que es una plataforma de entretenimiento educativo que puede verse como señal por Direct Tv, pero que también todo el contenido que tenemos disponible está gratuitamente en el canal de Youtube, en las redes y en el portal que es EscuelaPlus.com.
La propuesta de “Escuela Plus” es generar contenido educativo entretenido con diversidad de formatos y de narrativas que nos permite trabajar 3 grandes ejes: uno tiene que ver con el cuidado del ambiente desde un punto de vista cultural, el segundo en lo que tiene que ver con la construcción de ciudadanía, de comunidad, y el respeto de las diversidades, y un tercero, es contribuir a la reducción de la brecha digital a través de recursos, propuestas y contenidos que vayan en esa línea. Es un proyecto de la Fundación Norma y Leo Werthein en vinculación con Direct TV.


