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Llega el Papa: las voces de los intelectuales

León XIV comienza su primera gira apostólica por Sudamérica con escalas en Uruguay, Argentina y Perú. Desde el domingo 8, la Ciudad de Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján serán los escenarios de cuatro jornadas históricas. Su agenda contempla reuniones protocolares, misas multitudinarias y visitas a distintos espacios sociales, como el Cottolengo Don Orione y el Complejo Penitenciario Federal de Villa Devoto. Desde la sociología y la teología, distintos académicos analizan el impacto que pueden tener su presencia y sus palabras.
“El hecho de haber tenido un Papa argentino, aunque no haya venido, de alguna forma acercó al Papado a nuestro territorio. Este viaje es como un homenaje a Francisco y a su país”, dice el teólogo Federico Tavelli a ANUNM. Foto: Prensa Vaticano

La última vez que un Papa pisó suelo argentino fue en 1987, con Juan Pablo II, en una visita que duró seis días y reunió a casi cuatro millones de personas. La llegada de León XIV se verá atravesada por la figura y el legado de Francisco, el primer Pontífice argentino y latinoamericano, que falleció sin volver a su país natal tras los doce años que duró su papado. Su deseo de regresar y abrazar a la Argentina estuvo siempre presente, aunque no llegó a concretarse. “El viaje de León es como una caricia  y una especie de reencuentro que recibimos”, afirma Federico Tavelli, doctor en Teología por la Universidad Católica Argentina (UCA), especializado en Historia de la Iglesia. 

El mapa religioso del país no es el mismo que el de 1987, las formas de creer y acercarse a la religión han ido cambiando. Sin embargo, y pese a que los datos registran un decrecimiento del catolicismo, el 62,9% de los habitantes se definen católicos/as, de acuerdo a los resultados de la segunda Encuesta Nacional de Creencias y Actitudes Religiosas, realizada en el 2019 por el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL) del CONICET. En la misma línea, un informe publicado a principios de año por el Observatorio de las Creencias en Argentina (OCreAr), perteneciente a la UBA, revela que el catolicismo sigue siendo la religión mayoritaria con el 57,7% de adhesión.

“Argentina es un país católico y esta visita siempre es un evento muy movilizante y masivo, al que se le da mucho significado simbólico. El hecho de haber tenido un Papa argentino, aunque no haya venido, de alguna forma acercó al Papado a nuestro territorio. Este viaje es como un homenaje a Francisco y a su país”, sostiene Tavelli, quien se desempeña como profesor e investigador en la UCA y en la Universidad de Friburgo, en Alemania. Además, menciona que la figura de un Pontífice hoy todavía moviliza, más allá de lo que las personas puedan creer o no, y sobre todo frente a la falta de liderazgos que señalen las injusticias o desigualdades.

La dignidad humana en el centro

Sin duda, los lugares elegidos para la visita transmiten un mensaje que va más allá de lo religioso. Los encuentros con las personas con discapacidad, con aquellos que se encuentran privados de su libertad, con los jóvenes y los movimientos sociales trasladan las miradas hacia los sectores más postergados por el gobierno. “Los Papas siempre hacen política. No nos olvidemos que se trata del jefe de un Estado y de la Iglesia Católica. León XIV está rescatando algunas posiciones humanistas, que sostiene la defensa de los más débiles, los migrantes, de las personas con discapacidad, los pobres”, explica Verónica Giménez Béliveau, doctora en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París y doctora en Ciencias Sociales de la UBA.

La investigadora aclara que la politicidad del Papa no responde a las agendas locales, ni de un lado ni del otro. Sin embargo, señala que “sí es cierto que le va a hablar al gobierno que está hoy, ahí va a haber alguna crítica”. Por su parte, Carolina Bacher Martínez, doctora en Teología Pastoral de la UCA y especialista en Gestión de Organizaciones sin fines de lucro por la Universidad de San Andrés (UDESA), explica: “Las personas que están atravesando situaciones difíciles tienen una centralidad en el Evangelio que la Iglesia, con sus luces y sombras, ha tratado de sostener a lo largo de los siglos. Por eso, en la elección de los lugares que se acordaron con él hay un diálogo sobre la situación que están pasando distintos sectores de la sociedad”.

En la misma línea, Tavelli menciona que León XIV acentúa el tema de los descartados, los excluidos y la desigualdad, y que la agenda del gobierno no se alinea con la agenda papal. “El gobierno argentino se enfoca más en cuestiones macroeconómicas, de números y planillas. La manera en que eso afecta a las personas es secundaria, mientras los números cierren. En cambio, para el Papa primero están las personas e intentar que estén bien y reformular las políticas en función de eso. No son visiones que vayan por los mismos rieles”, analiza. Además, señala que al venir pone en el centro de la mesa una serie de temas y eso influye después en las decisiones de algunos actores políticos.

El legado de Francisco

León XIV llega a un país donde la figura de Francisco sigue muy presente. A un poco más de un año de su elección como líder de la Iglesia Católica, los especialistas coinciden en que hay un cambio en el estilo, pero que son importantes las señales de continuidad con su predecesor. “Francisco era más disruptivo por ser un Papa del Tercer Mundo. Por ejemplo se pueden mencionar sus intervenciones con respecto al reconocimiento de los homosexuales por parte de la Iglesia, sus reflexiones sobre Gaza y el conflicto en Medio Oriente, sus críticas a Trump, entre otras. De alguna manera el actual Pontífice intenta continuar eso, pero desde un punto de vista más atenuado”, explica Ariel Goldstein, sociólogo y doctor en Ciencias Sociales de la UBA e investigador especializado en extremas derechas.

Por otro lado, Goldstein, que también es investigador adjunto del CONICET en el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (IEALC), menciona que lo más importante que ha hecho hasta ahora León XIV fue Magnifica Humanitas, su primera carta encíclica publicada en mayo de este año, donde habla sobre el avance de la Inteligencia Artificial. “Tiene que ver con los tiempos que corren hoy. Es una forma de plantear un cuestionamiento fuerte al poder de las grandes empresas tecnológicas, su influencia política en las relaciones de poder y en la economía”, sostiene. En dicho texto, el Papa menciona que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por “nuevas formas de deshumanización”.

El Pontífice estadounidense, con nacionalidad peruana, sigue en muchos aspectos, con su impronta personal, el camino marcado por Francisco. “Es más tradicional en su presentación litúrgica, pero está muy alineado en el tratamiento que le da a los migrantes, a los pobres y al tema de la guerra. Hay una continuidad importante”, señala Giménez Béliveau, quien también se desempeña como investigadora del CEIL. Por su parte, Tavelli suma: “Sigue el camino de la austeridad y la sencillez, que puede verse. No es un Papa de oficina o de curia, sino que siempre estaba en contacto con las personas, con los problemas. Conoce las calles al igual que Francisco, es un obispo pastor”. Además señala que eso también se ve reflejado en este viaje, donde busca visitar a las periferias y a los olvidados.

La fe y el lugar de las nuevas generaciones

La visita de León XIV también abre nuevos interrogantes, como por ejemplo si su llegada puede traer un mayor crecimiento del catolicismo en nuestro país. En muchas ocasiones se suele hablar de un “revival católico”, sin embargo para Tavelli no se trata de eso. “No me parece que haya un resurgimiento. Es una religiosidad popular que está en la Argentina, que moviliza a las personas. Es algo que está, no es algo nuevo. La visita del Papa reaviva eso que ya existe”, sostiene. Por su parte, Giménez Béliveau deja abierta una posibilidad: “Puede ser que después de la visita se vean más personas católicas movilizadas, más símbolos que se ostentan. Es posible que esto pase”.

En ese marco, los jóvenes cumplen un rol protagónico. En su recorrido por nuestro país incluyó una vigilia especial con las juventudes en el Monumento a los Españoles, ubicado en Palermo, Ciudad de Buenos Aires. Este evento no figuraba en la planificación inicial de su visita, pero el Pontífice hizo explícito su deseo de compartir un espacio de cercanía con las nuevas generaciones. La jornada, prevista para el martes 10, contempla actividades al aire libre y shows musicales y cerrará con una misa.

De acuerdo a los datos del Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, del OCreAR, el 44,6% de quienes tienen entre 16 y 29 años se identifica como católico. Para Bacher Martínez, un acontecimiento de este tipo puede dejar una huella inolvidable en ellos. “Las experiencias significativas nos marcan a todos, aún más cuando somos jóvenes. Aquellos que lo eran cuando vino Juan Pablo II hoy todavía lo rememoran”, dice la investigadora que es una de las referentes en el ámbito de la Teología Pastoral en América Latina. Además, menciona que va en línea con el lema propuesto por la Conferencia Episcopal, donde “todos son bienvenidos” a acercarse y tener esa experiencia de encuentro desde donde estén. Qué dejará la visita de León XIV en las juventudes y en nuestro país, tanto en el plano religioso como social y político, es algo que recién podrá analizarse cuando se apaguen las luces. Más allá de eso, y sin dudas, serán cuatro días que serán históricos para los argentinos.

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