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Comunicación Social (UNM)

Booktookers: o cómo recomendar libros por TikTok

Ahora las recomendaciones de lectura también llegan de la mano de los bookfluencers, que pueblan especialmente la red TikTok. Hablan tres escritores y representantes de la movida.
Mila Kate tiene tres libros publicados. “No hay nada más sano que leer y que exista una red que impulse eso”, dijo.

Hace dos años, ANUNM publicó una nota sobre el boom de los booktubers y bookfluencers que hablaban de libros en YouTube e Instagram. Hoy el escenario cambió: muchas de esas voces se trasladaron a TikTok y, además de recomendar lecturas, también publican sus propias novelas.

Para entender cómo evolucionó la tendencia se entrevistó a tres bookfluencers y escritores argentinos: Gonzalo Ludueña es un editor, corrector y mediador de lectura; Mila Kate, autora de romance con tres novelas publicadas; y Milena Walters, escritora y estudiante de Edición.

Desde sus trayectorias, los tres muestran cómo las redes dejaron de ser solo un espacio de reseñas. Ahora pasaron a convertirse en una plataforma donde lectores, autores y editoriales intercambian, recomiendan, discuten y construyen su propia comunidad.

Además, el crecimiento de BookTok (la subcomunidad literaria de esa red) tiene un impacto directo en los hábitos de lectura. Muchos jóvenes que no tenían hábitos consolidados comenzaron a acercarse a los libros gracias a reseñas, reacciones y desafíos literarios. Para las librerías y docentes, este fenómeno funciona como un puente para llegar a nuevos lectores que consumen contenidos desde el celular y no tanto desde los medios tradicionales.

Según datos de la propia plataforma, el hashtag #BookTok tiene millones de visualizaciones y se convirtió en uno de los principales espacios de recomendación para adolescentes y jóvenes en América Latina. Librerías, ferias y editoriales ya adaptan sus estrategias pensando en esa comunidad digital que crece año a año.

Mientras que la nota publicada por ANUNM en 2023 se enfocaba en el crecimiento de los booktubers en YouTube e Instagram y en su llegada a la Feria del Libro, hoy esa dinámica parece haber cambiado: TikTok se volvió la plataforma dominante y muchos creadores pasaron de recomendar sus lecturas a publicar sus propias novelas.

En este nuevo escenario, la plataforma se volvió una herramienta esencial para la circulación de libros para jóvenes y adultos. Los videos breves, la espontaneidad y la identificación emocional fueron lo que hicieron posible que las recomendaciones pudieran convertirse en un fenómeno viral de un día para el otro.

“Si un libro no es para mí lo digo; la gente valora la honestidad”, afirmó Gonzalo Ludueña.

Comunidad como un motor-corazón

Gonzalo Ludueña es un autor argentino de literatura contemporánea que combina romance y suspenso. Su novela juvenil destacada Y los veranos pasarán está ambientada en Córdoba y fue publicada en 2024. Para él, la motivación para dar el primer paso en la plataforma tuvo que ver con un momento muy particular.  “Fue la pandemia; admiraba a los booktubers y pensé que no tenía nada que perder”, dijo.

Su trayectoria empezó como un juego, pero rápidamente encontró un lugar donde compartir lecturas, humor y opiniones sin buscar la figura del experto. Ludueña explicó que BookTok funciona porque genera una sensación de paridad entre quienes recomiendan y quienes leen. Afirmó que “no aparece este creador como un crítico intocable sino como parte de una comunidad de pares donde todos pueden debatir”.

También señaló que los jóvenes buscan mayormente lecturas para entretenerse y sostuvo que “muchas veces buscan libros para evadir la realidad, divertirse o pasar el rato, sin la necesidad de una gran profundidad literaria”. Con el tiempo, aclaró que esa búsqueda va cambiando a medida que crecen y maduran como lectores y entonces empiezan a pedir historias más complejas.

Escribir primero, viralizar después

Mila Kate también es argentina y escritora de romance contemporáneo y urbano. Trabajó en una editorial de cuentos infantiles y autopublicó en 2023 su primera novela, Ilación y Versania. Ella empezó de una forma distinta. Antes de crear su cuenta en TikTok, ya había escrito su primera novela. “Yo empecé al revés: publiqué una novela y después entendí que necesitaba estar en las redes”, afirmó la autora que hoy tiene tres libros publicados.

Para Kate el éxito llegó cuando decidió mostrarse tal cual es. Contó que uno de sus primeros videos virales fue una reacción espontánea a una escena de un libro y que ahí entendió que muchas personas sentían lo mismo. “Cuando un libro me supera y me emociona, tengo que grabarlo. Mucha gente me decía ‘ella puede expresar lo que yo no sé expresar’”, describió.

Kate identificó a su comunidad con fuerte afecto. “Para mí es la mejor de todas; sin ellos no sería nada”, afirmó, y agregó  que el vínculo cara a cara en eventos y charlas es fundamental para sostener la motivación. También aseguró que el romance es el género que más conecta con su público y que siempre es el foco en su comunidad porque es lo que más disfruta leer y escribir.

Sobre la influencia de BookTok en la industria editorial sostuvo que “se cambió la forma de consumir libros; hoy se les da espacio a jóvenes talentosas/os y se los toman en serio”. Además, defendió que las redes fomentan la lectura sin importar la edad, y afirmó que “no hay nada más sano que leer y que exista una red que impulse eso”.

“Un autor tiene que estar lo más cerca posible de sus lectores porque son quienes te dan todo lo que tenés”, dijo Milena Walters.

De lectora a escribir su propio libro

La tercera entrevistada, Milena Walters, llegó a BookTok desde Bookstagram (Instagram). A diferencia de otros, su crecimiento estuvo muy vinculado a su proceso de escritura de su primera novela Amor en juego, publicada en 2025. Walters destacó que “la gente empezó a conectar más con mi contenido cuando compartí mi proceso de escritura, cuántas palabras llevaba y cuánto me faltaba”.

Como estudiante de Edición de la UBA, su mirada combina lo creativo con lo técnico. Explicó que la pasión por los libros fue lo que la llevó a crear contenido y que siempre intenta mantener una relación cercana con sus lectoras. En relación con su experiencia, expresó: “Un autor tiene que estar lo más cerca posible de sus lectores porque son quienes te dan todo lo que tenés”.

Walters también reconoció que BookTok influye en su escritura, especialmente en el romance, que es el género que más circula entre los jóvenes. “Los libros de romance son los que mayormente se consumen y de los que se hablan”, señaló. A la vez, admitió que existe cierta presión al compararse con autores más virales o con cuentas más grandes, aunque su comunidad la acompaña y la ayuda a sostenerse como escritora.

El algoritmo detrás de los nuevos éxitos literarios

Para las editoriales, BookTok ya no es una moda pasajera; muchas diseñan sus lanzamientos, campañas y preventas observando qué géneros y autores circulan en TikTok. La plataforma se volvió un espacio clave para llegar a lectores jóvenes y medir tendencias de consumo cultural.

En este contexto, los algoritmos juegan un papel decisivo. Las recomendaciones que más interacciones generan se multiplican en los “para ti”, y eso puede impulsar libros desconocidos o reactivar títulos que pasaron desapercibidos en librerías. La retroalimentación entre usuarios y plataformas redefine lo qué llega a ser “tendencia”.

Los tres entrevistados coincidieron en que las editoriales hoy dependen cada vez más de las redes para comunicar sus novedades. Walters sostuvo que “las editoriales no pueden quedarse solo con la venta en librerías; necesitan redes para no perder plata”.

Ludueña agregó que las reseñas negativas con fundamentos suelen ser incluso más influyentes que las positivas. Y Mila remarcó que el ida y vuelta con las editoriales funciona cuando hay honestidad. “Si un libro no es para mí lo digo; la gente valora la honestidad”, dijo.

También coincidieron en que el fenómeno está cambiando. Ludueña explicó que muchos creadores de la pandemia abandonaron el contenido y que hoy BookTok necesita recuperar la chispa inicial. Para él “es un fenómeno en constante transformación que depende de los lectores, las editoriales y los autores”.

Su crecimiento también abrió discusiones sobre la “calidad” de los libros que se vuelven virales. Algunos señalan que muchas obras populares son demasiado simples o “pochocleras”. Frente a eso, Ludueña explicó que “generalmente los libros más hablados son básicos, pero es lo que mucha gente busca para despejarse un rato”. Mila, por su parte, señaló que “no hay mejores o peores libros, hay gustos”.

Leer, sentir y crear

Más allá de las tendencias, los tres remarcaron que BookTok fomenta la lectura. Kate sostuvo que ver a alguien emocionarse con un libro contagia ganas de leer. “A veces no quieren leer el libro; quieren sentir lo que sintió otra persona”, reveló. Y Ludueña dijo que este efecto es clave para quienes no tenían hábitos de lectura previos.

Los tres coincidieron en que quienes quieran empezar a crear contenido deben animarse. Walters recomendó “mandarse y equivocarse porque así se aprende”, mientras que Mila afirmó que “si te hace feliz, tenés que hacerlo sin pensar en el qué dirán”. Ludueña, por su parte, aconsejó encontrar la motivación personal y “no copiar a nadie porque uno se distingue por ser distinto y no por ser igual”.

Al final, detrás de cada video viral y cada libro que llega a nuevas manos, el motor sigue siendo el mismo: la emoción por compartir una historia. Como dijo Kate, “uno lee porque quiere, porque puede, porque le gusta y porque le hace sentir bien”. Esa lógica simple sostiene a BookTok más allá de los algoritmos.

Ludueña agregó que lo más valioso del fenómeno es cuando aparece “esa sinergia hermosa” entre lectores, autores y eventos, un intercambio donde todos salen enriquecidos. Y Walters, desde su rol de escritora joven, recordó que ninguna obra nace sola y afirmó: “Mis lectoras me acompañaron, me alentaron y me animaron a seguir”, mostrando que la comunidad no solo consume libros, también los impulsa a existir.

A diez años de los primeros booktubers, el fenómeno ya no es solo hablar de libros frente a una cámara. Hoy hay booktokers que también son escritores, lectores que se vuelven autores, comunidades que viajan para verlos en una charla y editoriales que los escuchan. La historia que antes se contaba desde la pantalla, ahora también se escribe, se imprime y se firma en la tapa.

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